Tecnología  |  Industria

Eugenia Ctibor

Presidenta de una industria sólida y eficiente

La flamante titular de la Cámara Industrial de la Cerámica Roja (CICER) destaca la vigencia del ladrillo hueco en el sector de la construcción a partir de virtudes consolidadas e innovaciones.

Si hablamos de tradición constructiva en la Argentina, resulta evidente la referencia a uno de sus más tradicionales fundamentos: el ladrillo hueco. Con más de un siglo de protagonismo en el rubro, este material ha sido y es representativo de un legado pleno de vigencia.

Son varias las empresas que desde sus inicios han dado respuesta a la demanda. Las principales de ellas en todo el país hoy conforman CICER, una cámara industrial que en rigor agrupa a las 17 importantes firmas que a lo largo y ancho del país proveen de ladrillo cerámico hueco a los miles de emprendimientos, refacciones, ampliaciones y remodelaciones de todas las escalas y públicos: desde las torres en altura hasta los conjuntos de vivienda social.

Conforme con los tiempos que corren, es una mujer la que encabeza hoy dicha Cámara. Su nombre es Eugenia Ctibor, y pertenece a la centenaria empresa platense que lleva su apellido. Bricks se reunió con ella para abordar el escenario actual del rubro.

 

En más de 60 años de existencia de la Cámara, sos la primera mujer que la encabeza, ¿cómo tomás esta decisión de los miembros? 

Es una gran responsabilidad en muchos sentidos. Por un lado, por lo que se está viviendo en la sociedad con respecto al rol de la mujer en el ámbito del trabajo. Pero lejos de ser un ejemplo estadístico, estamos preparadas formándonos activamente en la industria y cuando aparecen estos espacios de participación, es una gran oportunidad y buscamos generar un aporte significativo.

Aptitudes no le faltan a Eugenia quien, además de formar parte de la cuarta generación en la empresa familiar Cerámica Ctibor, se formó como psicóloga y ha podido desarrollar en la empresa una destacada trayectoria. “Pero siempre –relata–, más allá del rol, me ha interesado mejorar el ambiente de trabajo y profesionalizar la industria”.

Desde ese entendimiento, ¿cuáles son los desafíos de la industria hoy?

Como siempre lo ha impulsado la Cámara: acompañar todos los cambios tecnológicos y de requerimientos en relación con la demanda del consumidor. Lo que está sucediendo en este último tiempo es que la sociedad es más consciente del ahorro energético y nuestra industria está dando respuestas concretas en forma sostenida innovando con nuevos productos.

¿Cuál sería el más paradigmático entre estos productos?

Sin dudas es el ladrillo termoeficiente, que significó una enorme inversión en su desarrollo. Son un poco más grandes que los ladrillos huecos tradicionales y logran la máxima performance en aislación térmica mediante la incorporación de más celdas aislantes. Actualmente, es la solución constructiva más elegida por arquitectos, desarrolladores y constructores por sus enormes ventajas. Creo que las más valoradas por los profesionales y consumidores son: durabilidad, confiabilidad en la construcción con mano de obra capacitada en todo el país, aislación termoacústica y, sobre todo, la seguridad de la inversión a largo plazo y la mejor relación costo-beneficio del mercado. En términos de sustentabilidad, la mejora de estos ladrillos en aislación térmica es una respuesta a las exigencias crecientes de construir de manera más sustentable y ahorrar dinero en las tarifas. Con solo un incremento entre el 2,2 y 3,8% en el costo total de construcción según la región, sus propiedades aislantes permiten reducir el futuro consumo energético en climatización de un edificio hasta en un 50%.

¿Cómo conviven con los sistemas constructivos alternativos que han surgido en los últimos años?

Cada sociedad tiene su cultura constructiva y en la Argentina el sistema de ladrillo hueco se ha transmitido como el mejor sistema a lo largo de las generaciones. Respondemos a una demanda muy exigente, ya que el 90% del mercado construye con ladrillos y nosotros producimos unas 500 mil toneladas mensuales.